El diario balear «Última hora» hacía mención en el día de ayer a la reclamación de la empresa mallorquina de servicios aeroportuarios AGA -airlines ground assistance– (especializada en handling de pasajeros, formación, venta de billetes, así como gestión de irregularidades y servicios VIP) interpuesta contra una aerolínea por la rescisión unilateral por parte de esta última del contrato que vinculaba a ambas empresas usando como motivo la crisis generada por el Covid-19.

A continuación te reproducimos la noticia aparecida en el digital de Última hora, que puedes consultar directamente haciendo clic en este enlace.


Una empresa de Mallorca reclama cuatro millones a una aerolínea

Sostiene que usó la pandemia como excusa para rescindir el contrato que mantenían

FUENTE: última hora AUTOR: Palma

Una empresa mallorquina reclama cuatro millones de euros a una compañía aérea por cancelar de forma unilateral el contrato que mantenían. La demandante se encargaba de los servicios de tierra para la aerolínea en quince aeropuertos diferentes. En julio de 2020 la compañía aérea decidió resolver el contrato. El argumento es que la situación provocada por la pandemia le obligaba a ello. La única alternativa que proponía, según un correo remitido a los demandantes, era reducir la aplicación a un único aeropuerto.

Según la demanda, presentada ante un juzgado de Primera Instancia, como consecuencia de la rescisión unilateral, la empresa perdió cuatro millones de euros, se vio obligada a declararse en concurso de acreedores y ahora mismo está en fase de liquidación. Tuvo que despedir a 150 trabajadores en total.

La administración concursal de Aga Airline Ground Assistance considera que la aerolínea aprovechó la pandemia para rescindir un contrato con el que no estaba conforme. Propone como prueba de ellos varios correos previos a 2020 en los que la aerolínea protestaba por las condiciones.

En la reclamación –presentada por el despacho Font Mora Sainz de Baranda– se justifica además que la empresa facturaba por cada pasajero al que atendía en tierra, por lo que una reducción drástica en el número de viajeros no suponía perjuicio alguno a la compañía aérea. Así, fija la reclamación en casi cuatro millones en total.

La empresa proporcionaba servicios en tierra a la aerolínea en quince aeropuertos españoles.